viernes, diciembre 04, 2009

El segundo entierro de Víctor Jara


por Joan Manuel Serrat

Este sábado entierran a Víctor Jara por segunda vez. Quien amó tanto la vida, treinta y seis años después, vuelve a pasear su muerte.
A quien dice: Dejad en paz a los muertos, les respondo: ¿están los muertos en paz? ¿Estamos en paz con ellos?.

Desde los suburbios de Santiago, desde la falda de su madre, cantora, desde los sueños de su pueblo con los que aliñaba sus canciones, Víctor Jara, como Margot Loyola, Violeta Parra o Héctor Pávez, recopiló y revalorizó los cantos campesinos. Su profunda identificación con el pueblo fue casi mística. Como la Violeta, que le mostró el camino, vivió con ellos, se hizo piel y sangre de ellos para, desde el hombre provinciano, alcanzar lo universal y de forma irrevocable, con profundas convicciones, asumir su condición de artista comprometido.

Así fue hasta que acallaron brutalmente su voz el 16 de septiembre de 1973 y algo quedó truncado para siempre.

Este sábado vuelven a enterrar a Víctor Jara.

A diferencia de la primera vez en la que Joan Turner, su mujer, depositó sin responsos, a escondidas, sus maltratados restos en un nicho del Cementerio General de Santiago apenas acompañada por un amigo y el funcionario que reconoció el cadáver en la morgue, serán miles los que estarán a su lado. Ahí se han de juntar los viejos compañeros de lucha, supervivientes de la dictadura y del exilio con muchachas y muchachos que han crecido llevando sus canciones en la boca. Habrá hijos de reprimidos pero también de represores. Llegarán obreros de las poblaciones y campesinos de los valles a unirse a los mineros que, oliendo a cobre, bajarán desde Calama. Mujeres y hombres de toda condición irán de la mano recordando a Amanda.

Esta vez Joan Turner no caminará sola. A su lado marchará una multitud que, nadie lo olvide, treinta y seis años después del crimen, sigue clamando justicia.



(Para complementar las palabras del Nano, me permito la insolencia de agregar los versos siguientes, pergeñados hace años, en una larga noche de amigos, borrachera y recuerdos).

¿Dónde están las manos de Víctor Jara?

Llegará el día del reencuentro
cuando nos miraremos nuevamente a la cara
y alzaremos sonrisas en banderas
bordadas con recuerdos y lágrimas.
Volverá la sonora carcajada
a ocupar su lugar en nuestra noche
preanunciando el calor
de las miradas y las copas colmadas.
¿Será la vida eterna?
El silencio del ángel que se arropa
y muestra así su espada
alzada, erguida contra el marco de azul cielo.

Nos llevan melodías.
Son tus sueños suavemente posados en tus manos
profundas de pirata.
Es el coro de miles de gargantas.
Es tu Chile amenazado
y yerto, arrojado al borde
del febril precipicio,
dominado en aceros.
¿Cantarás nuevamente?
Aqui, en la tribuna del Estadio abierto
me parece escucharte.
(Brotará la Cantata
entre tus cuerdas mágicas)
Y será nuevamente madrugada.

Enrique Gil Ibarra

domingo, noviembre 29, 2009

¡No jodas!

Moisés, Jesús y un viejito decidieron disputar un juego de golf, y el campo se llenó de fanáticos antes del partido.

En el hoyo considerado como el más difícil porque tenía un lago en el medio, Moisés tiró primero.
La pelota salió disparada, cayó en el medio del lago y se hundió. Moisés caminó hasta el borde, alzó su palo, hizo que se abrieran las aguas, bajó caminando hasta donde estaba la pelota y, de un golpe, la sacó del fondo.
Con sólo otro golpe, la metió en el hoyo, y la gente aplaudió emocionada.

Luego fue el turno de Jesús.
La pelota salió igualmente disparada, e igualmente fue derecho al lago, pero de repente se detuvo y quedó suspendida a escasos centímetros de la superficie.
Jesús caminó entonces sobre las aguas y con un golpe preciso, mandó la pelota directamente al hoyo.
La ovación de la gente fue ensordecedora.

Por último, le tocó el turno al viejito..
La pelota, una vez más, cayó en el lago y se hundió, y el público hizo un respetuoso silencio preguntándose qué podría hacer el pobre viejo.
De pronto, del agua saltó un pez con la pelota en la boca y, justo en ese momento, pasó un águila que lo pescó al vuelo.
El águila se alejó volando por el límpido cielo llevando el pez en su pico, mientras éste sostenía aún la pelota.
Entonces, como salida de la nada, apareció una nube negra, y de ella brotó un rayo que, pegando certeramente en la cabeza del águila, la hizo caer.
En su descenso, el ave soltó al pez, el pez soltó la pelota y ésta cayó exactamente en el hoyo.
Primero se hizo un silencio dramático y luego la gente, enloquecida, irrumpió en cerrado aplauso para el viejito.

Jesús se acercó entonces al viejito, que sonreía tímidamente, y le dijo:
-Papá... no jodas!!!!!!

(Lo siento, sé que no tiene nada que ver con el blog, pero no pude resistirlo)

sábado, noviembre 28, 2009

Vetocracia

Por Raúl Degrossi*

La verdad que estar todo el tiempo rebatiendo zonceras cansa un poco, pero no queda más remedio considerando la velocidad con que se propagan, y con que aparece una nueva todos los días.

La que estamos estrenando ahora es la “vetocracia”, expresión acuñada por algunos opositores (y por los medios que les hacen coro, o les dan letra según los casos) para referirse a la posibilidad de que, cuando cambie el 10 de diciembre la composición de las Cámaras del Congreso, la oposición logre sancionar leyes que sean sistemáticamente vetadas por la Presidenta; obligando así a los que las impulsen, a conseguir los dos tercios de los votos de los miembros de cada Cámara para insistir en la sanción.
Puestas así las cosas, parece un disparate mayúsculo que se cuestione in tótum que el Poder Ejecutivo utilice una facultad que la Constitución le reconoce, y que la crítica provenga de quienes dicen defender las instituciones de la República.

Más ridículo aun es plantear que el Ejecutivo (en un régimen presidencialista como el argentino) abdique de antemano de su iniciativa política a manos del Congreso, y acepte resignadamente toda ley que emane de éste, para más impulsada por una mayoría opositora, que dicho sea de paso habrá que ver como se construye, y si lo hace.

El caso es que la facultad de veto presidencial no es sino la consecuencia del régimen político que la Constitución establece para el Estado argentino, y de ahí que sea replicada en el derecho público provincial.

Las 24 constituciones provinciales (incluyendo la de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) le reconocen ese atributo al órgano Ejecutivo (sea Gobernador o Jefe de Gobierno), y salvo la de Misiones que exige al Legislativo mayoría absoluta (más de la mitad) del total de sus miembros para insistir en una ley vetada, las 23 restantes establecen una mayoría de dos tercios de los miembros presentes (en por lo menos 17 casos, como la Constitución nacional) o del total de los miembros de cada Cámara (claramente en dos casos, con dudas interpretativas en los restantes), para garantizar la preeminencia del Ejecutivo.

Algunas constituciones provinciales (sólo 7 sobre el total) establecen restricciones al ejercicio de la facultad de veto por parte del Ejecutivo, a partir de las cuales si el Poder Legislativo en uno o dos períodos legislativos subsiguientes al veto (según los casos) vuelve a sancionar la misma ley ya rechazada, el gobernador de la provincia no puede volver a vetarla.

Si se combinan ambos aspectos (mayoría exigida para vetar y posibilidad o no de volver a hacerlo cuando se vuelve a sancionar la misma ley ya rechazada), cabría pensar que los sistemas más involucionados desde la perspectiva de la zoncera “vetocracia”, serían aquellos en los que, producido el veto, se exige una mayoría más agravada aun a la Legislatura para insistir (por ejemplo los dos tercios del total de los miembros, y no sólo de los presentes), mientras no se le ponen límites al Ejecutivo para que vete una misma ley (o sobre el mismo tema) cuantas veces se le ocurra, si el Legislativo insiste en sancionarla durante varios períodos legislativos.

Bueno, esa combinación se da en solo dos jurisdicciones argentinas: Jujuy y la modernísima y republicana Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que sería entonces no solo la Reina del Plata, sino la Capital Nacional de la Vetocracia; por suerte para Macri que se va a encontrar a partir de diciembre con mayoría opositora en la Legislatura.

Pero como los límites que la oposición critica surgen de la Constitución Nacional, y como además todo el tiempo nos están aconsejando que imitemos a otros países que son más serios que nosotros, podríamos ponernos a buscar ejemplos del derecho comparado, para imitar.

El tema es que ahí la cosa se complica porque por ejemplo en los Estados Unidos, vetada por el Presidente una ley, el Congreso necesita conseguir los dos tercios de los votos, pero del total de los miembros y no de los presentes, para rechazar el veto (menos mal que el montonero Alberdi no copió esa parte de la Constitución de Filadelfia de 1787).

Para superar entonces la vetocracia estaría bueno entonces que reformáramos la Constitución, de modo que por ejemplo frente a un veto el Congreso pudiese insistir en la ley sancionada con mayoría absoluta y no con dos tercios, o que existiesen leyes referidas a ciertos temas (no surgidas de la consulta popular como acá, sino sancionadas con el trámite ordinario) que el Ejecutivo tuviere prohibido vetar.

“Buenísimo” pensaría algún legislador del PRO, la UCR o la Coalición Cívica, “eso es lo que tenemos que adoptar acá”.

El tema es que para lograr lo primero, tendríamos que copiar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y para conseguir lo segundo nos tendríamos que remitir a la de Honduras, que como sabemos viene siendo un edén de respeto de las instituciones de la República; aunque si lo hiciéramos, al menos un párrafo de la carta de Lilita Carrió a las embajadas, sería realidad.

“Dejémonos de imitar países bananeros, hagamos como Brasil, Uruguay o Chile”, no dudaría en repetir el coro de repetidores de zonceras, desde Grondona a De Narváez.

Pasa que en lo dos casos se exige que el Poder Legislativo para rechazar un veto del presidente se reúna en sesión conjunta de ambas Cámaras (Brasil) o en Asamblea Legislativa (Uruguay), y discuta el tema en sesión secreta (Brasil) o sea sin las cámaras de la tele, o consiga las 3/5 partes de los miembros presentes (Uruguay), o sea un puñadito menos de votos que los que hacen falta acá para rechazar el veto de “la yegua esa” (o sea la Presidenta).

Pero, “siempre tendremos a Chile”, podría decir Joaquín Morales Solá.

El montonero Alberdi (factótum ideológico de nuestra Constitución) dice en sus “Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina bajo los principios del socialismo nacional”, concretamente en el Capítulo XXV (cuya lectura íntegra se recomienda a los republicanos amantes de lo que no conocen, como la Constitución) que “...En cuanto a su energía y vigor, el poder ejecutivo debe tener todas las facultades que hacen necesarios los antecedentes y las condiciones del país y la grandeza del fin para que es instituido. De otro modo, habrá gobierno en el nombre, pero no en la realidad; y no existiendo gobierno, no podrá existir la constitución, es decir, no podrá haber ni orden, ni libertad, ni Confederación Argentina.”.

Es interesante ver como este ideólogo de la subversión apátrida internacional y precursor de nuestra chavización, comete la herejía de llamar “gobierno” sólo al Poder Ejecutivo, y es de éste del único de los Poderes de la Constitución, del cual se ocupa en detalle en sus “Bases...”.

¿Y de dónde habrá sacado este proto-kirchnerista crispado tan alocadas ideas?

El mismo lo dice en el mismo capítulo del libro: “El tiempo ha demostrado que la solución de Chile es la única racional en repúblicas que poco antes fueron monarquías. Chile ha hecho ver que entre la falta absoluta de gobierno y el gobierno dictatorial hay un gobierno regular posible; y es el de un presidente constitucional que pueda asumir las facultades de un rey en el instante que la anarquía le desobedece como presidente republicano.”.

¡Dios mío, ahora caigo en la cuenta, la oposición tiene razón!

¡El problema no es la vetocracia, ése es solo el comienzo, los disparates de Alberdi nos colocan a las puertas de la monarquía, la dinastía Louis Vuitton piensa eternizarse en el poder!

Menos mal que para impedirlo trabajan los herederos de la Revolución Francesa, con la Mesa de Enlace y la Asociación Empresaria Argentina a la cabeza, y que el 10 de diciembre será nuestra toma de la Bastilla.

* Director general de la Dirección de Asuntos Jurídicos de Santa Fe y autor del Nuevo Diccionario Político Argentino

domingo, noviembre 22, 2009

El ADN de la discordia:una ley que trasciende los casos particulares


Por Eduardo Anguita

Se cayó un muro de la impunidad tejida entre militares y civiles para mantener la impunidad sobre delitos imprescriptibles. Con la aprobación por parte del Senado del derecho a extraer una muestra de ADN cuando hay presunción de identidad cambiada en hijos de desaparecidos se dio un paso decisivo. Pasaron muchísimos años para que este proyecto llegara a ser tratado en el Congreso pero el resultado fue de 58 votos a favor y uno solo en contra.

A partir de ahora cualquier juez va a contar con una herramienta legal para instruir que se obtenga una muestra genética cuando se presuma que alguien fue víctima del delito de supresión de identidad. La ley faculta al magistrado para ordenar que se le saque un pelo o una gota de sangre a esa persona y también establece una modalidad más suave, como es la de valerse de un peine o una prenda íntima para evitar que un enfermero tome contacto directo con esa persona.

La norma supone, con cierta lógica, que si una persona vivió toda su vida sin saber que cuando tenía pocos días o meses de vida fue dado ilegalmente en adopción tiene una resistencia psicológica fuerte a enterarse de cuál es su origen. Máxime si durante años, sus apropiadores asumieron que debían engañarlo y naturalizar un hecho aberrante.

Las Abuelas de Plaza de Mayo insistieron con el hecho de que esta ley tiene una razón de ser que trasciende los casos particulares. Y es así. Cuando el juez español Baltasar Garzón tipificó los delitos de terrorismo de Estado y genocidio en Chile y Argentina debió fundarse en la legislación penal internacional. De no haber podido encuadrar los crímenes de esos años en territorios lejanos a España, no habría podido actuar.

El delito de genocidio tiene una serie de pactos internacionales que permite actuar más allá de la expiración del tiempo y de la distancia. Por ejemplo, un homicidio, tomado en forma individual, para la mayoría de los códigos penales no puede ser instruido pasados 20 años de cometido. Y tampoco podría ser objeto de una instrucción extraterritorial. Fue muy arduo para Garzón encontrar los argumentos para explicar que la Argentina fue objeto de un genocidio.

Porque, claro, comparado con la cantidad de muertes probadas de masacres como la Shoa o el genocidio armenio, lo ocurrido en estas tierras podía ser considerado el exceso de una dictadura latinoamericana. Pero Garzón pudo probar que hubo un plan sistemático para exterminar a un grupo nacional o social, tal como se define en principio el genocidio. Y una de las razones de peso esgrimidas –con la participación inestimable de juristas como el argentino Carlos Slepoy y el español Carlos Castresana– fue que la apropiación de los descendientes de militantes por parte de los represores constituía un intento de genocidio.

Porque el objeto era impedir la descendencia de los militantes a los que se secuestraba y se exterminaba al margen de la ley. Abundan los ejemplos en la historia en los cuales el exterminio del enemigo incluye, como botín de guerra, la apropiación de sus descendientes. El proceso de Madrid, como puede denominarse al trabajo de Garzón, fue una pieza importante para que la sustracción de menores quedara fuera de los indultos de la época menemista.

Muchos recuerdan que, por esos años, el espía Guillermo Patricio Kelly tenía un programa en ATC y solía dedicarle muchas de sus tribulaciones (surgidas de las cuevas de los servicios de inteligencia de entonces, que eran los mismos que participaban de los crímenes en los setenta) a los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble. A la directora de Clarín le molestaba enormemente que el tema se meneara en el canal estatal y se estableció un vínculo entre el CEO del grupo Héctor Magnetto y el operador menemista César Arias para que terminara el ciclo de Kelly.

Menem pidió a cambio el fin del ciclo radial (en Mitre) de Liliana López Foresi, que denunciaba a diario al entonces presidente. Esa historia, pequeña, es sólo una pieza más del edificio construido para mantener ocultas las identidades de –supuestos hasta que la Justicia determine– hijos de desaparecidos. Es cierto que esta ley no se hizo para los hijos de Noble. Pero también es cierto que ella –y el directorio del grupo– trabajó muy duro para evitar que les extraigan una muestra de ADN a Felipe y Marcela Noble (o como se llamen en realidad).

Anteayer en el Senado, Ernestina se quedó sola. Ni los radicales ni los socialistas ni los peronistas disidentes la acompañaron. Apenas el salteño vinculado a la última dictadura Juan Pérez Alsina votó en contra de la norma. El Congreso trató esta ley junto con otras dos, que son imprescindibles para que se avance en la restitución de identidad de los 400 nietos que buscan las abuelas.

Una es que las organizaciones de derechos humanos puedan presentarse como querellantes ante un juzgado para pedir que se determine si tal o cual persona puede ser, en verdad, hijo o hija de desaparecidos. Esto es importante porque no siempre los abuelos o tíos pueden presentarse. Y porque, como se supo con el caso de Martín Amarilla Molfino, el último nieto recuperado, ni sus familiares sabían de su existencia.

La otra ley es la de crear el Banco de Datos Genéticos en la órbita del Estado nacional. Hasta ahora funcionó en el Hospital Durand y muy bien. Pero depende del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Y éste es un tema demasiado serio para dejarlo en manos de un Mauricio Macri que quiso hacer que la seguridad de los porteños descanse en el ahora encarcelado Jorge “el Fino” Palacios.

Por estas horas, Felipe y Marcela Noble estarán pensando en que está cercano el momento de conocer su verdadera identidad. Ojalá muchos jóvenes, además de ellos, puedan recuperarla. Es una deuda que tenemos con sus padres biológicos. Porque fueron militantes que creyeron en un mundo mejor y porque durante 26 años se mantuvieron muros para evitar que sus hijos puedan rendirles el tributo que se merecen.

martes, noviembre 17, 2009

El último uturunco

Reportaje a Julio Robles (que yo sepa, el último combatiente Uturunco vivo)


El 17 de noviembre se cumple un aniversario del retorno a la Argentina del General Juan Domingo Perón, en un ya lejano 1972.
Años signados por la dictadura del General Alejandro Agustín Lanusse, quien había declarado que “a Perón no le daba el cuero” para volver.
Desmintiendo esa afirmación, el jefe del movimiento de masas más importante de América Latina bajó del avión en Ezeiza, haciendo realidad la consigna enarbolada por la juventud de entonces: LUCHE Y VUELVE.
Finalizaban 17 años de un exilio forzado por diversas dictaduras militares, y gobiernos constitucionales, gobiernos legales que, sin embargo, no habían levantado las proscripciones y prohibiciones que operaban sobre el movimiento peronista y su conductor.
Desde la denominada Revolución Libertadora, en 1955, que prohibiera no solo al partido peronista, sus emblemas y la “marcha”, sino hasta la mención del nombre de Perón y reemplazándolo por el eufemismo “tirano prófugo” que usaban algunos medios de la época.
Fueron tiempos conflictivos para la Argentina. Un enorme sector de la población se sentía sin derecho a participar, opinar, decidir. En 1956, una contrarrevolución encabezada por el General Juan José Valle, que reclamaba el retorno de Perón, fue duramente reprimida y fusilados casi todos sus cabecillas.
En los años siguientes, poco a poco, en los barrios obreros, en las villas, pequeños grupos de trabajadores se organizaban, inicialmente sin contacto entre ellos. Nacía la Resistencia Peronista.
El 24 de diciembre de 1959 por la madrugada, un grupo de soldados irrumpió en la Jefatura de Policía de la ciudad de Frías en el límite entre Santiago del Estero y Catamarca.
El militar al mando declaró al oficial de policía que estaba a cargo:
-¡Soy el teniente coronel Puma! ¡Se ha declarado el Estado de Emergencia en todo el país!, ¡esta comisaría queda bajo custodia militar!
Los policías se entregaron sin ofrecer resistencia. Fueron despojados de sus uniformes, de sus armas y encerrados en los calabozos. Luego los integrantes del comando se dedicaron a cargar todas las armas y municiones que encontraron en el Jeep donde habían venido y una camioneta de la policía. En menos de quince minutos, habían abandonado el lugar.
Así se efectuó la primera acción guerrillera pública en la Argentina.
Sus protagonistas se bautizaron a sí mismos Los Uturuncos; eran santiagueños, tucumanos y porteños peronistas y creían que con su acción iniciaban un levantamiento general.
Durante el período de colonialismo hispano se conocía una leyenda, que hablaba de un hombre, un aborigen, que se transformaba en Puma, para combatir a los españoles que explotaban al "pueblo del puma". Esa leyenda, narrada en quichua, se llamaba Runa-Uturunco: "Hombre-Puma" (u hombre-tigre). Uturunco, pues, significa "puma". Félix Serravalle, el "comandante Puma", había convertido en un acróstico de guerra esa palabra: PUMA, significaba también, para los guerrilleros uturuncos, "Por Una Mejor Argentina".
En los meses anteriores, otras acciones menores, que no habían sido reivindicadas por el grupo, habían servido como preparación y entrenamiento de combate.
De esos Uturuncos (hombres puma) originales, muy pocos sobreviven. De los que subieron al monte tucumano, solo uno: se llama Julio Robles, vive en la provincia de Córdoba y hoy, 17 de noviembre del 2009, así me lo contó a mi:



Asi comenzaban las luchas de la resistencia peronista en esos años de proscripciones y dictaduras.
Después…. Vendrían las luchas obreras en los frigoríficos, los programas de La Falda y Huerta Grande, las 62 Organizaciones de Pie, la CGT de los Argentinos, hasta llegar, a través de esos 17 años, de nuevo donde empezamos:

Al 17 de noviembre de 1972, el día del militante. El dia en que (tal vez solamente para contrariar a Lanusse) a Perón le dio el cuero, y regresaba al país donde se haría cargo, meses mas tarde, de la presidencia de la Nación por tercera vez.

Enrique Gil Ibarra

miércoles, noviembre 04, 2009

No puede dejar de verse

Ucrania, la guerra, 1945. La mina dibuja sobre arena, en vivo. Es impresionante.

sábado, octubre 31, 2009

Otro amigo menos

Y se me murió otro amigo, de los muy pocos que me quedan. Se que esto es sentimentalismo, pero me importa un carajo. Abajo, va lo que escribió uno de los ¿cuatro? ¿cinco? de los viejos que sobreviven y que, aunque lejos (vive en España), sigue conmigo.
También se llama Enrique y él tuvo la suerte de -por lo menos- una última conversación con Héctor, un boludo incorregible, jodido y egoísta al que, por supuesto, quise mucho.



¡Chau, Loco!

Estoy muy solo, Enrique, estoy muy solo. Con esta frase abriste y cerraste nuestra conversación de hace cerca de un mes y entonces supe que algo no iba bien. Más allá del tono tembloroso de tu voz en el teléfono, el hecho de que me llamaras Enrique y no Manolo o Catorce, los apodos con que me rebautizaste hace años fue lo que me hizo despertar sospechas.
Ya me habías hablado de la mancha en el pulmón (inofensiva, dijiste) y de la operación y los estudios a los que debías someterte, pero esta vez centraste todo en un supuesto mal de vesícula. Supuesto, sólo eso. Otra mentira para ocultar la verdad.
Me cuesta escribir, Loquito, sabiendo que jamás vas a leer lo que aquí te digo, de frente, como siempre fuimos vos y yo, aunque no estés (pero estás) Me cuesta por el dolor, claro está, pero también porque no acabo de encontrar el tono del escrito.
Podría probar el tono de reproche, sobran motivos. Por irte así, sin decir nada, sin tratarte, sin luchar, sin pensar en el boquete de dolor que dejabas en los otros, por no pensar en tu madre, en tus hijos, en tus amigos, en los que te quieren, en suma, pero ¿quién soy yo para reprocharte nada? Porque a mí también me cabe parte del sayo de haberte dejado solo cuando me fui del país. Todavía hay parientes y amigos que no me lo perdonan. Como le cabe a los amigos, que un día, sin venir a cuento, dejan de llamar por inercia, nomás. Como a las ex parejas, que se quedan rumiando resentimiento y deseos de venganza, sin asumir su parte de responsabilidad en el fracaso, que la tienen, siempre la tienen, por muy villano que te pinten. Como a los hijos, que nos exigen que seamos los mejores del mundo en un oficio que carece de academias, que reclaman para sí todo el cariño y las caricias, pero que se olvidan de que llega un momento en que los que necesitamos esos mimos y caricias (una llamada, un regalo de cumpleaños o del día del padre, una invitación a un café) somos nosotros, que empezamos a ser viejos y, por lo tanto, niños de nuevo y se intercambian los roles. Como al resto del mundo, que nos exige que vivamos con arreglo a unas pautas lejanas a nuestros principios, obligándonos a tragar sapos de toda laya y tamaño sin rechistar, porque somos responsables de una familia que, a veces, asume este hecho como “normal”.
Tampoco cabe el tono laudatorio, porque a vos también te cabe el sayo de la responsabilidad en tus metidas de pata existenciales, en el cariño retaceado hacia los que te rodearon, en la celebración de rituales peligrosos para tu salud física y mental. Vos sabrás.
Y aquí estoy, escribiendo en el vacío literatura barata. Una vez, una mujer se enamoró de mí y de lo que escribía, pero se desenamoró con el tiempo y entonces le escribí una carta a corazón abierto que ella, supongo que para lastimarme, aunque tal vez con razón, calificó de literatura barata. Probablemente esto sea más de lo mismo.
En nombre de los pibes te digo que te vamos a extrañar el resto de nuestras vidas. Sí, los pibes dije, porque a pesar del paso de los años, de las canas, de las panzas, de las caries, de las heridas de guerra, todavía somos pibes por dentro y cada cierto tiempo nos reunimos a reírnos y llorar acordándonos del pasado, pero mirando de frente al futuro en la cara de esos hijos que vimos nacer juntos, ¿te acordás?
Personalmente, tendré que acostumbrarme no oír más tu exhortación lunfarda. “No te trabés, Manolo”, me decías cada vez que el trapo rojo me obnubilaba la visión cuando embestía los obstáculos con esos cuernos que ya han perdido filo, con ese ímpetu que ha menguado. “No hagás cagadas”, me decías.
Pero vos no te aplicaste el cuento, porque quién sabe cuando se trabó el casete, porque te mandaste, al final, la cagada de tu vida. Y aquí quedamos los demás, con el nudo en la garganta, como si tuviéramos una corbata invisible por dentro, solos de vos, igual de solos que vos, con las mismas taras.
Andá tranquilo, entonces. Nos veremos donde sea si hay otra vida, si hay cielo o infierno, porque no me cabe duda de que, en tal caso, iremos al mismo sitio y allí habrá un bar y beberemos ginebra con café y tus manos tembleques (como las mías) removerán los cubitos con el dedo, como solías hacer. Y discutiremos sobre política o sobre cualquier tontería y al llegar la noche nos abrazaremos con un beso y nos diremos como ahora: chau, Manolito… chau, Loco… hasta la próxima….

domingo, octubre 18, 2009

Lealtad: "DIEZ PALABRAS SIMBÓLICAS"



Por Ramón Carrillo (New York, febrero de 1955)

"La Lealtad es una cosa de la que todo el mundo habla y muy pocos la practican, por la sencilla razón de que no es una posición espiritual al alcance de todo el mundo, ni todo el mundo está preparado para ser leal.
La Lealtad es una virtud que elige sacrificio, riesgo, valentía, preocupación y cuesta además mucho trabajo. No es más que una forma superior del amor.
La Lealtad es una resultante de las diez virtudes del hombre:

1. De la SOLIDARIDAD con los humildes y desgraciados, y con todos aquellos a quienes les brinda su amistad, simpatía o afecto.

2. De la TOLERANCIA para saber perdonar al jefe, al amigo o al subordinado sus pequeños errores y defectos humanos, propios de la imperfección.

3. De la VERDAD, o sea la aptitud para sabérsele decir al amigo, al jefe o al subordinado, y decirle con la prudencia del sabio, la persuasión del maestro, la energía del hombre, pero decirla, si es que de su conocimiento el amigo puede escapar de la traición y la felonía.

4. Del CONOCIMIENTO para extraer todo aquello que permite saber por qué se es leal a una persona o a un ideal o a su patria. Con las personas hay que ser sólo consecuentes, pero hay que ser leal a lo que ellos representan o simbolizan.

5. De la LIBERTAD, porque sólo siendo independiente (y dotado de valor) se pueden afrontar las consecuencias angustiosas que tarde o temprano acarrea la Lealtad. Sólo en la Libertad se es leal sin titubeos.

6. Del AMOR, porque el amor no se conquista ni se retiene sin lealtad que, a su vez, no es más que una forma superior del amor, lo que no está al alcance de cualquier desgraciado.

7. De la FE. La fe implica la confianza, porque sólo se es leal a aquello en que se confía ciegamente.

8. De la ALEGRÍA, porque no hay mayor fuente de emoción íntima y profunda que la satisfacción del saberse leal, de no haber violado jamás la palabra dada, ni el compromiso contraído, ni el deber. Deber, palabra, compromiso, si no se cumplen, originan tristeza y angustia. Sólo la Lealtad es fuente de alegría.

9. De las UTOPÍAS. Todo idealista (un grado más allá) utopista, es forzosamente leal a sus ideales y escéptico con respecto al cumplimiento total de las utopías.

10. De la HONRADEZ. La honradez no es más que una forma parcial de la Lealtad. Se es honrado, porque antes se aprendió a ser leal; la lealtad origina la honradez humanizada e inteligente, y no la honradez estúpida y mojigata de los libros de moral. Hay que ser honrado y comprender que otros no pueden serlo, sin humillarlos y difamarlos por eso. Enseñarles y evitar que sigan la labor fácil y no crear condiciones de organización tales que estimulen la deshonestidad. Muchos son deshonestos porque la oportunidad y la tentación se les brinda todos los días. Sólo en último extremo castigar al deshonesto. Pero entonces sí, castigarlos con toda la fuerza y el poder disponible.

Mucha gente roba un pan; esa persona no es deshonesta ni un delincuente. Es un hombre."

sábado, octubre 17, 2009

Lealtad


Conquista de la patria enamorada
susurro agónico de un amor sin rumbo
suena en la historia su clamor profundo
y surge, brota, aúlla, la presencia odiada
del negro que las patas refrescaba
en una fuente oligárquica y señera
de los señores bien, que se quejaban
porque los “grasas” ensuciaban su bandera.

Llegaron desde el sur, desde el oeste,
desde las casas tristes y arrumbadas
de los barrios sin lujo y sin futuro.
Llegaron a mostrar su rostro oscuro
sus ropas pobres, su lenguaje humilde,
su ansia de vivir, su grito duro.

Vinieron persiguiendo una esperanza
abriendo un surco nuevo en el destino
regado con sudores y con sueños,
con derechos negados, con sonidos
que de tan olvidados eran ruidos.

Trajeron en sus manos una historia
que por primera vez dijo “presente”.
Convirtieron la plaza en sol ardiente
que se grabó en todas las memorias.

Y de la mano de los que comprendieron
renacidos, oscuros e insumisos,
entraron a la vida sin permiso
reclamando lo que siempre les debieron.

Forjaron de la nada tres banderas
las alzaron como dones merecidos.
De su flamear, que tantas manos sostuvieran
dan cuenta los millares de caídos.

Enrique Gil Ibarra

viernes, octubre 09, 2009

Terapia de palabra

La experiencia comunicacional y social de "La Colifata"

Por Gustavo Torres

Todos los sábados, pacientes e integrantes del hospital José Borda, a los que se suman ex pacientes e invitados, hacen una radio que nació sin apoyo institucional, sin medios técnicos ni económicos; bastó un grabador y una metodología apropiada. “El manucolifatismo esta avanzando en el mundo y no va hacer ninguna revolución, porque ya es la revolución”, afirman. Y denuncian el proyecto inmobiliario de Macri para convertir el predio en un barrio premium. Promovida e ideada por el psiquiatra Alfredo Olivera, cuando aún era estudiante, nació para ser una herramienta de comunicación entre los pacientes, para que volvieran a ser protagonistas de sus palabras.

Uno de ellos es Hugo López, un paciente de 75 años, quien hace más de cinco que es parte de radio “La Colifata”. Hugo destaca que es “una manera de entrar en contacto con la sociedad mientras uno trabaja por su mejoría clínica, contra la exclusión y contra el estigma social de la locura”. Creada el 3 de agosto de 1991, “La Colifata” es la primera emisora en el mundo hecha por internos de un hospital psiquiátrico. Además de ser un proyecto pionero, es inspirador de muchísimas experiencias internacionales: unas 40 experiencias similares en Europa y América Latina.

Sus integrantes hoy son protagonistas en videos musicales, campañas publicitarias y películas. El cantante francés Manu Chao participa en varios proyectos con los internos, y su último disco “La Colifata” fue grabado con la colaboración de los residentes del Borda. Durante abril de 2009, el famosísimo productor Francis Ford Coppola “terminó en el Borda” para rodar en “La Colifata” algunas escenas para su último film, Tetro.

En la charla con Hugo López, nos afirma que apoyan el proyecto de radiodifusión y que en “La Colifata” se abrieron debates sobre el tema para todos los presentes, incluidas las visitas. También denuncia al proyecto inmobiliario para cerrar el Borda para convertir a Barracas en barrio Premium, encarado por el actual jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.

-¿Desde cuándo estás en “La Colifata”?

-Soy uno de los viejos, viejo de edad. Hace más de 5 años que estoy en La Colifata. Tuve una primera crisis mental en 1987, y cuando estaba por sufrir de nuevo una recaída, un amigo que fue panadero del Borda me recomendó ir allá, además de sugerirme que conozca a La Colifata, le pregunté que era y me respondió que era una radio. Desde esa vez me integré y enfrenté al micrófono, después vendría la Televisión, formando parte de Colifata TV con Pedro Saborido, el que ahora está trabajando con Capusotto. Al enfrentar una cámara, un micrófono, uno pierde la coordinación, más aun cuando uno sufre alguna crisis mental, pero después vas perdiendo temor. El problema después es enfrentar el manicomio de afuera, porque adentro, al estar internado, tenés comida, techo, atención mala, pero algo tenés. Entonces afuera vos decís, y ahora de qué trabajo, dónde voy si no tengo nada, entonces te agarra miedo y te manicomializa. Si tenés alguien que te tome de la mano, te saque del laberinto, fenómeno, pero muchos no tienen a nadie se quedan internados 15 o 20 años, y después son fantasmas, se deteriora la gente, como no hay un Estado o alguien que lo proteja cuando están afuera. Ese es el problema que tiene el manicomio, que no tendría que existir, porque es algo del siglo pasado. En algunos lugares del mundo se ha avanzado con otro sistema de salud mental, con prevención y tratamiento, pero en países atrasados como el nuestro seguimos padeciendo este sistema, más aun con el recorte que esta aplicando el gobierno de la ciudad.

-¿Qué caracteriza a la radio?

-Para empezar, no hay censura para nada, cada cual opina lo que le parece, siempre con respeto, ya que no tratamos de agredir a nadie, pero hablamos sobre todos. Es una radio común, donde hay audiciones sobre política, humor, canto, poesía, sin discriminaciones y para todos.

-¿Y qué significa para ustedes este espacio de expresión?

-Una manera de comunicarnos, tanto para adentro como para afuera, ya sea por correos electrónicos, teléfonos, cartas o a través de la gente que nos visitan. Todos los sábados (14:30 hs. a 19:30 hs), 30 a 40 personas presencian el programa, vienen de muchos países. Somos más conocidos afuera, que en la Argentina. Como en España, por una publicidad que hicimos para la campana de Aquarius, dentro de ese spot salió la historia de La Colifata y eso nos hizo conocidos en casi todo ese país. Esta experiencia también fue llevada a otros países, por citar algunos: Alemania, Francia, Italia y Uruguay, en Sudamérica. Se hicieron Colifatas por todo el mundo y hace dos años hicimos un encuentro de todas estas radios. Fue una experiencia hermosa, una felicidad impresionante, se debatió sobre la salud mental, sobre la problemática del mundo, se opinó de muchos temas. Yo dije en aquella oportunidad que si los locos nos reunimos sin ningún problema, consensuamos, dimos un documento final, porqué los cuerdos cuando se reúnen no dan soluciones a este despelote que tiene el mundo. Todos aplaudieron, vamos a ver si tomamos el poder nosotros, basta de cuerdos mediocres e incapaces, quizás podemos solucionar las cosas nosotros. Y cuando vino Manu Chao en el Borda, dije: “el manucolifatismo esta avanzando en el mundo y que no va hacer ninguna revolución, porque ya es la revolución”. Así que espero que este delirio se pueda cumplir. Colifato quiere decir: persona o loco, que quiere que todo el mundo sea feliz, que no haya más pobreza, que no haya guerra, no haya miseria; ya que vivimos en un planeta que puede cubrir las necesidades de todo el mundo.

-¿Tienen opinión respecto al debate de la Ley de Medios?

-Al proyecto de nueva Ley Audiovisual lo apoyamos, porque va ser la libertad de poder informar y no de desinformar, como hacen algunas radios o canales de televisión, que facilite para que las personas tengan acceso a todos los canales de la televisión. No como ahora que hay que pagar más de 100 pesos y mucha gente no tiene ese dinero y se tiene que conformar solamente con cuatro canales. Una vez me dijo un maestro: “no se olviden que los medios de comunicación son más poderosos que la bomba atómica, que la bomba de hidrogeno, que cualquier armas de guerra más poderosa, porque es la que hace que la gente se concientice o la idiotiza”. Los grupos de poder se molestan con esta iniciativa, tienen miedo de que la gente algún día se despierte de su largo sueño embrutecido. Espero que despertemos, ya que tenemos el derecho de ser felices, no venimos al planeta a sufrir, sino a disfrutar.

-¿En esto también está la opción de recuperar la palabra?

-Claro, hay que recuperar la palabra, pero no solamente eso también hay que recuperar territorio, porque nos están sacando los territorios. La gente no tienen donde vivir, están marginados en villas miserias, mientras los otros se babean en champagne. Ahora los Altos de Barracas son codiciados para hacer negocio inmobiliario y no hay que permitir eso, pienso que la gente tiene derecho a un lugar de esparcimiento.

-¿Desde radio Colifata están denunciando este proyecto inmobiliario?

-Se lo están haciendo conocer a la gente, que esto tiene que ser un parque para que disfrute la gente, un lugar de salud, de cultura, de arte y de entretenimiento. Y debe haber un cine, un teatro, pero para la gente, no para un grupo de privilegiados. Un restaurante donde lo atiendan a la gente con discapacidad a un precio módico, que un café lo pueda cobrar a 1 peso y que la gente vaya ahí a tomar mate en ese hermoso parque lleno de árboles, eso es lo que queremos nosotros.

-¿La libertad es terapéutica?


-Un programa de salud debe ayudar para la reinserción social de los pacientes, así como se recuperó el manicomio de Trieste o el de Milán, a través de la Ley 180 que usó Franco Basaglia en Italia, un hombre que luchó contra el estigma de la locura y logró hacer una Ley. Los manicomios se transformaron en lugares dignos, para que disfrute la gente, y que los enfermos tengan una corta internación cuando tiene una crisis para después volver a la familia, a la sociedad, a ser útil y no convertirse en un andrajo o en un fantasma. Eso es lo que queremos nosotros y espero que se cumpla, porque estamos en una época especial, de cambio, muy linda de vivir para ser un autor y no un espectador. Así que tenemos ese delirio, pensamos de todo va cambiar para bien. Ante el pesimismo de la razón o ponemos el optimismo de la esperanza, eso lo dijo Franco Basaglia y me quedo en la cabeza, aunque en el barrio me dicen el degollao, porque dicen que no tengo cabeza. No importa (se ríe). Le digo a toda la gente que venga al Borda y a la Colifata y conviértanse al colifatismo, que es la única solución en este mundo.

-¿Qué significa la comunicación para los Colifatos?


-Para nosotros la comunicación es una manera de dar y recibir afecto de la gente con esperanza, a pesar de la enfermedad, la tristeza y el sufrimiento que uno tiene en una crisis. La Colifata es una radio para la salud, para curarse esta sociedad enferma.

La radio de los internos y ex-internos del Hospital José Borda queda en Ramón Carrillo 375, Capital Federal. Para sintonizar LT22 Radio La Colifata en Internet, http://lacolifata.openware.biz/index.cgia. El locutor Lalo Mir, es el presentador oficial de la emisora. Para escuchar en vivo hay que llegar en horario de transmisión, los sábados de 14:30 hs. a 19:30 hs.

Para participar de los debates, reflexión y opinión de los colifatos pueden participar los oyentes a través del foro en la página de la radio. La denominación oficial de la emisora es: Asociación Civil “La Colifata” Salud Mental y Comunicación. ¡¡Yo sé que estoy piantao!! Email: radiolacolifata@gmail.com.

miércoles, octubre 07, 2009

Petitorio para disolver la UCEP en la ciudad de Buenos Aires

A las organizaciones sociales, sindicales, políticas, de derechos humanos, ongs, legisladores, integrantes del poder judicial, personalidades e individuos:
Nos dirigimos a ustedes para transmitirles nuestra preocupación por el funcionamiento de un órgano ilegal, clandestino y violatorio de los derechos humanos, que funciona en el ámbito del gobierno de la ciudad: la UCEP.
Por este motivo el día martes 8 de Octubre, hemos realizado una denuncia judicial (en el Juzgado Criminal de Instrucción Nº 49, Secretaría 169 en la causa ya existente Caratulada. “Macri, Mauricio, Piccardo Pablo, UCEP s/Amenazas y otros delitos”), presentando como prueba cinco casos testigos donde se ve el accionar de este organismo.


(el video se puede ver en www.observatorioddhh.org.ar)

Creemos urgente poder agotar todas las instancias necesarias, para que este organismo deje de funcionar. Por tal motivo los invitamos a firmar este petitorio, que será posteriormente enviando al Jefe de Gobierno, pidiendo la disolución de la UCEP.
Atte.
Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires.
Para confirmar la firma: observatorio@observatorioddhh.org.ar


PETITORIO AL SR. JEFE DE GOBIERNO MAURICIO MACRI
En la gestión actual, encabezada por el Sr. Mauricio Macri, y en particular desde mediados de 2008, se tomó conocimiento y se tornó mucho más visible el accionar de un grupo de empleados del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aries que actúan en horas de la noche, desalojando a la fuerza, con amenazas y golpes, a personas en situación de calle que duermen en algún lugar de la ciudad.
En octubre de 2008 se creó el organismo que le dio cobertura administrativa a este grupo de personas que actúan clandestinamente. Así, por intermedio del Decreto Nº 1232/08 de fecha 21 de octubre de 2008, se creó la UCEP, el Organismo fuera de nivel Unidad de Control del Espacio Público, que depende de la Subsecretaría de Espacio Público del Ministerio de Ambiente y Espacio Público del Gobierno de la Ciudad.
Con el transcurso de los meses y acentuando su actuación en noviembre y diciembre de 2008, la UCEP se hizo famosa en la noche de la ciudad, principalmente en la zona sur, desalojando a los golpes a familias que dormían en las calles, muchas de ellas debajo de la autopista.
En sus procedimientos, la UCEP, además de agredir físicamente en forma violenta a las personas, roba todas las pertenencias de las víctimas y, en algunos casos, las arrojan en un camión colector de basura que también forma parte de estas operatorias ilegales. Por lo general, estos camiones (en algunos casos sin chapa patente que los identifique) pertenecen a empresas recolectaras de residuos contratadas por el GCBA, como es el caso de PANIZZA.
A la fecha, existen más de quince denuncias efectuadas por víctimas de la UCEP en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.
Por otra parte, está acreditado -por diversos testimonios- que la UCEP participó en otro tipo de desalojos. Entre otros se hicieron conocidos, el desalojo del inmueble en la Av. Paseo Colón 1588 ,el 27 de febrero de 2009 , el desalojo de la Huerta Orgazmizca el día 18 de mayo de 2009 en Caballito, y también se hizo conocida su intervención en el desalojo de los puestos de venta ambulante en la Costanera Sur el 16 de septiembre del corriente año.
Las conductas desplegadas por los agentes de la UCEP encuadran en los delitos tipificados por los arts. 89, 149 bis, 149 ter y 248 del Código Penal de la Nación. Esto es: lesiones, amenazas, coacción agravada e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
La ilegalidad que reviste la UCEP no surge sólo de las conductas de los agentes o funcionarios del Gobierno de la Ciudad involucrados, sino también de la ambigüedad normativa que facilita esas conductas. El Decreto N° 1232/08, que creó su estructura, aloja -desde una cortina legal- prácticas delictivas. En efecto, los objetivos mencionados en el Decreto son agraviantes para un estado de derecho en tanto promueven facultades que no son propias de un organismo de estas características
La norma convierte en regla una facultad excepcional del derecho administrativo y le otorga al órgano UCEP la competencia para efectuar desalojos por medio de la persuasión, lo cual en la práctica significa directamente la utilización de amenazas y la fuerza física.
A fin de entender más acabadamente esta problemática, es importante destacar que dormir en la calle no es ningún delito, ni contravención. Es decir, esa acción no está tipificada y no puede ser perseguida penalmente ni sancionada.
El Gobierno de la Ciudad debe profundizar sus políticas de asistencia social y brindar respuesta habitacional en el espacio público para evitar su ocupación. No puede, además, violar los derechos de las personas (como su integridad o su libertad) en pos de la utilización sectorial del espacio público y el gusto de algunos ciudadanos que se sienten molestos porque otros viven en la calle.
Los problemas de la pobreza, indigencia y vulneración social no se resuelven con represión. Por el contrario, es obligación del Estado local, en cumplimiento del marco constitucional vigente, proveer los mecanismos necesarios para que las personas puedan resolver su situación de vulnerabilidad.
La forma que eligió el Gobierno de la Ciudad de intervenir sobre esta problemática lo coloca como violador de derechos humanos, con proyección de responsabilidad internacional.
El derecho internacional, nacional y local de los derechos humanos prevé obligaciones para resolver la pobreza y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene programas específicos para actuar en esta dirección, que no son dispositivos como la UCEP.
Pareciera que silenciosamente existe una decisión política de despejar al espacio público de los pobres y que esa decisión debe sostenerse aún con el costo de la violación derechos humanos, causando un retroceso institucional inédito y de suma gravedad para la Ciudad de Buenos Aires.
El modelo de seguridad que nos ofrece el actual Gobierno de la Ciudad con el ejemplo de la UCEP es represivo, discriminatorio y en perjuicio de los derechos de los más vulnerables.
Por este motivo es que los abajo firmantes, solicitamos al Sr. Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, la disolución de dicho organismo y la investigación de los hechos cometidos


Firmas
Organizaciones No Gubernamentales:
Abuelas de Plaza de Mayo
COPADI (Colectivo por la Diversidad)
Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Politicas
Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad


Enrique Gil Ibarra (periodista-escritor - DNI 11.630.339)

jueves, septiembre 03, 2009

Una maravillosa noticia terrorista


por Carola Chavez (desde Venezuela)

Como vivimos en medio de una guerra mediática y nos pasamos la mayor parte del tiempo desarmando un interminable chaparrón de mentiras; a veces, tantas veces, las grandes noticias, las mejores noticias, nos pasan entre los pies y se terminan escondiendo bajo una mesa donde nadie las ve.

Noticias que los grandes medios prefieren evitar y que en los nuestros son desplazadas por el acoso imperial, el uribismo servil y rastrero, las marchitas de cuatro gatos, siempre furibundos, oponiéndose otra vez a otra ley que no han leído y que no van a leer jamás.

Así se nos van los noticieros, programas de opinión y toditas las páginas de los periódicos, incluso se me va este artículo con el que quiero celebrar una noticia maravillosa:

Salvan de la muerte a más de 3.500 niños.

Pues si, mi estimado lector: ¿Verdad que es impactante el titular? ¿Cómo es posible que nadie lo haya publicado en primera plana? Es que no les conviene informar que el mismo gobierno que intentan tumbar a punta de mentiras construyó el Hospital Cardiológico Infantil donde, para colmo, han operado de manera gratuita, a más de tres mil quinientos niños que estaban condenados a mal vivir o a morir antes de que pudieran convertirse en cualquiera de las cosas que quieren ser los niños cuando sean grandes.

Ni locos admitirían que la directora de tan salvador hospital es una brillante doctora venezolana, una muchacha que fue al colegio con los hijos de las más fervientes caceroleras, compañera de clases de esos doctores que escogieron exportarse a donde se cura en dólares y se puede vivir como ‘‘debe vivir un doctor’’.

A estas alturas sería una crueldad decirles que el petrodictador pensó, entre tantas otras cosas, en los corazones enfermos de los niños pobres. Esto podría tener consecuencias desgarradoras en sus ya atormentadas mentes.

La verdad los haría sentir mezquinos, tal vez. Imaginen la vergüenza de descubrirse caceroleando a favor del libre mercado y contra el gobierno que se dedica a salvar niños que antes morían por pobres.

Los medios opositores callan -¿piadosos?- , pero yo, terrorista mediática, me muero por decirle a mis caceroleros que estas cosas extraordinarias pasan cada día en Venezuela. Que sigan marchando en retroceso, si no les da pena, que nosotros seguiremos avanzando, imparables, hacia la Venezuela que ellos nunca tuvieron el coraje de soñar.

martes, septiembre 01, 2009

Andá a cantarle a Oliver Stone

Youtube acaba de cerrar la cuenta de "elortiba"

La empresa Youtube acaba de cerrar la cuenta donde teníamos cientos de
videos, casi completa la película de Leonardo Fabio Sinfonía del
sentimiento en una coleccion de fragmentos de 10 minutos que llamamos
Historia del peronismo y que muchos sitios web reprodujeron hasta hoy;
un video con la voz e imágenes de Pablo Neruda que había alcanzado
1.300.000 mil visitas (sí, un millón trescientas mil visitas) y otros
documentos para nosotros y nuestros visitantes muy valiosos,
acumulados desde el año 2006. Y de yapa 1700 suscriptores. La cuenta
en Youtube la abrimos hace más de 3 años a los efectos de reproducir
videos, nuestros y ajenos, en el sitio.

El motivo del cierre es haber subido (¡hace dos años!) un fragmento de
la película Looking for Fidel. Esta es la comunicación:

This is to notify you that we have removed access to your video,
Oliver Stone -Looking for Fidel, as a result of a notification by
egeda claiming that this material is infringing.


No es que a Youtube le llevó 2 años descubrir la infracción, es que
recién ahora la empresa dueña de los derechos de autor de la película
le ha pedido a Youtube el retiro del video. La política de Youtube es
realizar una advertencia, si verifican una segunta infracción
directamente cierran la cuenta. En nuestro caso la primera advertencia
nos la había hecho hace unos años por un video con fragmentos de un
especial de Canal 13 sobre el terrorista Astiz.

Aunque en cierto modo resulta muy reconfortante victimizarse desde una
épica cuasi romántica batiendo el parche de la censura o la
persecusión ideológica, no iremos a caer en ese engañoso consuelo. La
realidad es más patética. Youtube, empresa capitalista, está
presionada por otras empresas capitalistas, que amenazan con acciones
legales si algún anónimo usuario de Youtube pretende socializar sus
productos sin pagar sus ganados y sacros derechos de autor. Y Youtube
entonces oficia de censor. En realidad es parte del engranaje que
propicia la sacralidad y defensa de la propiedad privada sobre
productos intangibles o intelectuales como las imagenes de un video.
La propiedad privada, todo el mundo lo sabe, es intocable, mientras
subsista el mezquino, angurriento y miserable sistema capitalista no
queda otra alternativa que ajustarse a sus normativas. O hacer una
revolución, claro. Aunque esto último es un poquito más difícil que
trasgredir las normas de una empresa norteamericana.

No sirve la puteada. No sirve la indignación. En nuestro caso lo que
nos haría falta es disponer de suficiente espacio de almacenamiento y
reproducir videos desde nuestro propio servidor. Obviamente no podemos
hacerlo porque no somos una empresa comercial y por ende carecemos de
recursos para ese emprendimiento, el sitio apenas se autofinancia con
publicidad privada. Y aunque recibimos muchos elogios por los
contenidos nadie nos banca ni subsidia. No se puede utilizar gratarola
un servicio privado norteamericano como Youtube, transgredir
ingenuamente sus normas y después quejarse si nos tratan mal. A las
empresas comerciales con fines de lucro, como corresponde en todo buen
capitalismo, no les interesa otra cosa que el dinero y evitarse
problemas legales.

Pero aún en el capitalismo Internet es un vasto universo donde la
propiedad privada está en permanente discusión. Si tuvieramos los
videos en nuestro servidor los dueños de los derechos lo pensarían dos
veces antes de emprender una amenaza de acción legal desde otro país
por un videíto de morondanga. En todo caso habría una notificación vía
email con una solicitud de levantar el material, notificación que
evaluaríamos y le daríamos bola si se nos canta, o si así nos lo
sugiere un asesor legal. Pero otro sería el cantar.

Lo que nos pasó con Youtube es producto de la dependencia económica y
tecnológica. Nos pasa porque somos pobres y no podemos contar con una
estructura de servicio para albergar 10 Gb de espacio exclusivo para
videos y tasa de transferencia ilimitada. No es ni siquiera un
problema ideológico, en el fondo es un simple, brutal y castrófico
problema de recursos económicos.

Seguiremos buscando espacios alternativos, metiéndonos en cada
hendidura que la mano invisible del mercado aún no haya tocado,
seguiremos usufructuando las inmensas posibilidades gratuitas de
Internet para socializar conocimientos, pero somos conscientes que en
el contexto mercantilista la única salida posible es salir del
capitalismo de subsistencia. O sea de la pobreza. Y unirnos con otros
en una sociedad de pequeñas fuerzas unificadas a fin de confrontar con
los poderosos. Y claro, hacer la postergada, la deseada y anhelada
revolución que hace falta. Porque cuando seamos capaces de hacerlo ya
no habrá dueños y las cosas serán de todos.

"Ahora andá a cantarle a Oliver Stone", seguramente pensó el empleado
de Youtube cuando hizo clic para cerrar nuestra cuenta.

www.elortiba.org

domingo, agosto 30, 2009

La novia de Leo Dan


por Julio Carreras (hijo)

En el verano de 1960 nadie escuchaba a los Beatles en Santiago. Elvis Presley: apenas una referencia lejana. En los "vermús" juveniles, se bailaba con los Teen Tops y Brenda Lee. Las verdaderas estrellas eran "Los Demonios", con Leo Dan.
En una sociedad sin televisión (esta llegaría en 1964), nuestra cultura consistía en un circuito cerrado. Siempre animado por personas tangibles...
Yo cumpliría los 11 años en agosto, y aún no iba a los bailes. Los sábados, alguna fiesta de las cercanías proyectaba figuras en mi mente. Acostado en la oscuridad, con la suave brisa inflando las cortinas, y la sombra de los árboles facetando las paredes, me dormía extasiado con las parejas que danzaban (en mi imaginación). Ellas llevaban blancos vestidos largos; ellos trajes oscuros, zapatos relucientes, cabellos aplastados con fijador.
Mi mente percibía detalles. Por ejemplo, un collar de perlas en el largo cuello de una muchacha hispana.
Nuestro modelo de belleza, eran las hispanas. Aún no había irrumpido con tanta fuerza como lo haría muy pronto, la rubiez. Una mujer o un hombre rubios eran un tanto exóticos por entonces. Lo deseable, lo socialmente consagrado, eran las personas blancas con cabellos negros, ondulados. Y unos hermosos ojos oscuros, profundos, bajo una frente serena, sobre un cuello largo, aunque no muy delgado.
Del mismo modo como imaginaba los bailes y las fiestas de gala, yo me representaba las actuaciones de Los Demonios del Ritmo con Leo Dan.
Sentado en una reposera, bajo un nutrido paraíso, que proyectaba sobre mí una sombra suave pues el único farol estaba como a cien metros de mi vereda, debía colocar un cable largo que me permitiera enchufar la radio poniéndola sobre una silla, en el jardín. Algunas noches venía una vecinita, como de 8 o 9 años, y con una naturalidad que me sobrecogía tomaba su lugar a mi lado. Con frecuencia me sentía pecaminoso, debido a las sensaciones que provocaba en mi cuerpo su pierna suave, apoyándose sobre la mía, cuando ambos llevábamos shorts. Ella era muy bonita, un tipo parecido al de "Liz" Taylor, sólo que ¡tan niña!, como para obligarme a constantes autorreproches, cuando osaba sentir siquiera un dejo de erotismo (aunque tampoco sabía entonces que dicha sensación se llamaba así) con su contacto. De inmediato asumía la actitud de "un hombre grande", ponía a la niña bajo mi responsabilidad, sintiéndome un Caballero medieval y le enseñaba "cuestiones sabias". Como por ejemplo que la figura de las lunas llenas develaba el perfil de la Virgen sobre un burrito, con el niño en brazos y San José, durante su huida a Egipto.
Entonces escuchaba a Los Demonios con Leo Dan, viendo en mi cerebro las multitudes que los aclamaban en el Salón Teatro Auditorium de LV 11, Radio del Norte, desde la ciudad de Santiago del Estero, como se ocupaba de recordar constantemente el excelente locutor, un hombre muy buen mozo y engolado, a quien llamaban "El Pibe" Hernández.
Los Demonios del Ritmo tocaban "El rock de la cárcel" y Leo Dan cantaba imitándolo a Enrique Guzmán. Después venían "Confidente de secundaria",
"Buen rock esta noche", "Muchacho triste y solitario"... Yo escuchaba esos temas no como mera música bailable, sino como genuinas lecciones de vida. Hacía míos los conceptos expresados por las letras, consideraba aprender sobre la existencia humana a través de sus sentencias.
"Cuando te tomo, de la mano... y tú me dices: yo te quiero... no necesitas ni decirlo... cuando te vi, yo lo comprendí... Es el amor que soñé,
y sin pensar me enamoré...": tales conceptos dibujaban en mi mente un proyecto, el que debería cumplir cuando tuviera edad suficiente y pudiese tener novia:
"...Cuando de pronto te miré... no sé explicar lo que sentí... supe que sólo esa mujer, sabría hacerme feliz... sin meditarlo me acerqué: te dije "nena" quiero ser, el que te lleve hasta el altar..."
Tomaba en serio cada cuestión que en mi vida emprendía. Entonces me decidí a tocar la guitarra, pues quería subir a un escenario y compartir desde allí lo que mi corazón decía. En realidad ya lo venía haciendo, más o menos irregularmente, desde los 7 u 8 años, pues odiaba las lecciones de piano (no por el instrumento, sino por las tiránicas profesoras), pero no podía vivir sin música. Entonces Víctor Landriel, un muchacho del campo, entenado de mi tío Mariano, que endulzaba sus horas nostálgicas con la guitarra, comenzó a enseñarme con afecto y paciencia algunos punteos. Lo primero que aprendí, recuerdo, fue "Nunca en Domingo".
Leo Dan representaba, para mi criterio, la encarnación de Enrique Guzmán en Santiago del Estero. Además era buen mozo, peinaba su cabello castaño con el "jopo Presley", y ostentaba una personalidad agradable. Nunca hablé con él, ni siquiera lo vi de cerca; sólo escuchaba decir: "Leo Dan es humilde", bueno, "nunca se siente una estrella, comparte su existencia con todos", es "responsable" (esto con referencia a sus estudios, pues estaba a punto de graduarse como Técnico Agropecuario). Entonces, representaba también, para mí, un modelo.
Poco más tarde, cuando él ya había viajado a Buenos Aires, "para triunfar" completé esa composición de ensueño conociendo a su novia. Debe de haber sido en 1961, según creo, pues este fue el año en que trasladaron la Academia de Bellas Artes a la avenida Belgrano, entre Pueyrredón y Tres de Febrero, muy cerca de mi casa. Debido a ello, podía ir caminando.
Solía cambiar de itinerario, siguiendo repentinas intuiciones, pero con lo rutinario eran las veredas de la ancha avenida Independencia. Allí, sobre la mano izquierda -yendo desde el Sur-, poco antes de la calle Tres de Febrero, donde debía doblar, habitaba esa muchacha... La vi una tarde, recuerdo, suave, apoyada en su ventana del primer piso... Vivían en un chalet morisco, con paredes blancas, techos de tejas a dos aguas, apoyados en tirantes de madera marrón. Casi me detengo extasiado al verla: muchacha rosada, de cabellos castaños, usaba siempre vestidos claros, con volados, y su expresión era dulce y calma. Alguien me dijo luego -no sé quién: "esa es la novia de Leo Dan".
Pronto tuve más detalles sobre aquella aparición divina: "¡es hija de José Fahrat!..." Esto significaba mucho para mí. José Fahrat era un hombre imponente, a quien yo veía de lejos algunas veces, cuando iba a buscar a mi padre en su trabajo. Tiempos de persecución para familias como la nuestra, con un gobierno impuesto por militares pro-norteamericanos, cada recuperación de un espacio político para la Cultura Nacional era saludado en mi hogar con entusiasmo. El hombre, de grandes bigotes, ojos sardios, fumaba en pipa y usaba un poncho marrón sobre el traje, en invierno. Ello lo hacía lejanamente parecido a Jauretche (todos signos positivos, en nuestra estética nacionalista).
Por esas tardes yo había decidido fumar. Creía que esto aceleraría mi madurez y deseaba tener muy rápido una voz bien gruesa.
En esa misma vereda donde vivía la novia de Leo Dan, solían jugar dos chicos, varoncito y mujer, hermanos, de unos siete u ocho años, apellidados Durgam. Una tarde al pasar yo, la chiquilla, rubia, levantó sus ojitos desde los juguetes y me habló:
"Ché, ché...", exclamó: "qué hora es" (yo llevaba un reluciente relojito cuadrado, chato, sobre mi muñeca e iba en mangas cortas).
En el acto reaccionó su hermano, reconviniéndola:
"¡No le digas ché...!", censuró a la niña "¡decile señor!... ¿no ves que fuma?..."
Quizá la tarde de un sábado -pues sucedió en un horario en que durante la semana debía ir a la Academia-, regresaba del centro por aquella vereda, preferida ya al saber que allí vivía esa muchacha -y también otra de la que ya conté algo en estos mismos apuntes. Singularmente, ambas referían a Leo Dan: la primera, por ser su novia, la segunda, por llevar un nombre -María Helena-, que el cantante iba a hacer famoso más tarde, con una canción.
Apenas cruzando la esquina de La Normal, mi corazón dio un salto: ¡ella estaba en la puerta!... vaporosa, como en un cuadro de Monet, vestía de blanco y miraba lánguidamente hacia el cielo, apoyada sobre el grueso portón de madera.
Fui reduciendo la velocidad de los pasos a medida que iba acercándome a ella y sin quitar mis ojos de su persona. Al llegar donde estaba, sencillamente me detuve:
"Buenas tardes...", dije...
"Hola...", contestó ella...
"¿Es usted la novia de Leo Dan?", pregunté.
La joven lanzó una corta carcajada, cristalina...
"¡Sí...!", contestó "pero no me trates de usted... me haces sentir vieja..."
No recuerdo los detalles de nuestra conversación. Recuerdo sólo que yo me sentía volar. Debo de haber estado allí unos veinte minutos, media hora tal vez, hasta que la joven me despidió con un beso luego de avisarme que ya debía entrar.
A partir de entonces me sentí comprometido con su destino. Seguía por las revistas, la radio o los comentarios, la trayectoria de su novio, Leo Dan. Imaginaba un futuro feliz para esa pareja, de cuya mitad femenina me sentía ahora "amigo".
Pasando por su vereda, de lejos, a veces la veía en su ventana en lo alto: desde allí, con sus manitas blancas, ella me saludaba.
Muy pronto padecería una de las primeras decepciones sentimentales de mi vida. Por una revista frívola -Radiolandia, creo...- me enteré de que Leo Dan se había casado: ¡con una Reina de Belleza... de Mar del Plata!
Me sentí muy mal, molesto, indignado... ¡ella, mi amiga, su novia, lo estaba esperando! ¡Era lo que había prometido él!...: ¡Ir a Buenos Aires, triunfar, y volver ya con una sólida posición económica formar una familia, tener niños en su provincia, Santiago...!
Pero no. Olvidándose de su origen humilde, de que pese a ser de extracción social superior a la suya, la niña lo había aceptado, confiando en su palabra... el ahora exitoso cantante había renegado, no sólo de sus afectos, sino también de su provincia... ¡de su raza!... ¡Pues la muchacha era, incluso, una especie de sajona o germana, muy rubia, de ojos claros!"...
Muchos símbolos nefastos para mi educación familiar.

A la novia de Leo Dan -que llamo así pues no he grabado su nombre en mi memoria-, nunca más la vi. En verdad, desde lo sucedido, evitaba esa vereda, como avergonzado por el contratiempo. Quise borrar, desde entonces, esta pequeña historia que -para mi sensibilidad de niño que recién asoma a la juventud, lleno de esperanzas- había salido tan mal.

Julio Carreras (h)

viernes, agosto 21, 2009

Guanacos malvados

La Golden Picks Minería S.A., por intermedio de su apoderado, el Geólogo Ricardo Bagalciaga, desmintió haber contaminado la zona de Lonco Trapial, cercana a Paso de Indios, provincia del Chubut, pero admitió la posibilidad de que existan pozos de perforación abiertos y culpó por ello a los animales de la zona.



Ricardo Bagalciaga, Geólogo, Consultor y Apoderado de Golden Peaks, reconoció a LU17, que “algún piletón puede haber quedado abierto pero aseguró que “los químicos utilizados para los trabajos de exploración están fabricados a base de aceites vegetales”, por lo que serían biodegradables y no contaminantes.

Sus dichos desmienten parcialmente la denuncia realizada por Leandro Payal, propietario del campo La Sierra, ubicado a 100 kilómetros de Paso de Indios, en la zona del Lonco Trapial , quien afirmó que la Golden Peaks Minera SA., luego de los trabajos de exploración en su propiedad había dejado 26 piletones con agua contaminada que se escurren hacia el Río Chubut y varios pozos abiertos de 150 metros de profundidad.

La minera realizó hasta el año pasado trabajos de exploración, en la zona, en búsqueda de oro que quedaron suspendidos –según Bagalciaga- por la crisis internacional. Sería por eso que la minera decidió no restaurar los caminos de acceso a los puntos de perforación porque “está planeado seguir con los trabajos”.

Con respecto a los pozos abiertos, Bagalciaga afirmó que la minera “trabaja responsablemente” y que “lo normal” es que los pozos se cierren, pero reconoció que al suspenderse los trabajos él no había visitado más el lugar, por lo que no pudo constatar que efectivamente estuvieran sellados.
El apoderado de Golden Peaks SA., dijo que los pozos se cierran con un cerrojo de plástico pero que esa “tapa la puede haber abierto cualquier animal”, descargando la responsabilidad sobre la fauna silvestre de Paso de Indios.


Fuente: lu17.com