jueves, diciembre 27, 2007

The Washington Post: correo para tarados

Ciertas cosas me tranquilizan, aunque al mismo tiempo me hartan un poco. El editorial de ayer del Washington Post es una de ellas, porque mientras uno de los principales medios periodísticos de Estados Unidos continúe escribiendo principalmente para su clase media infantil, desinformada y pancista, quiere decir que siguen preocupados fundamentalmente por su frente interno y que, si bien la actual Latinoamérica es un grano en el culo para ellos, aún no han llegado al punto de eclosión para la “extirpación necesaria”. Esta es la tranquilidad.

El hartazgo es porque el editorial sobre la valija está repleto de necedades que no merecerían ni medio comentario si no fueran dictadas al periodista por la mala leche de los iluminados de la NSA (Nacional Security Agency), cuya prioridad actual es convencer al norteamericano medio que sigue viviendo en un país libre (no como esos pobres venezolanos), y que Estados Unidos debe cumplir con su deber libertario internacional igual que en Irak.

“Ahora está saliendo a la luz que los lazos personales de Chávez con la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, podrían también haber estado estimulados con petrodólares”.

Supongo que el cronista del correo de Washington no ha viajado nunca a nuestro país. Posiblemente crea que somos un país centroamericano pequeño, con dos o tres millones de habitantes y escaso territorio, mayoritariamente selvático. Digo, porque de lo contrario es imposible que piense seriamente que con U$S 800.000 (ocho mil barriles de petróleo), equivalente a $ 2.400.000 de nuestra moneda (30 departamentos de 2 ambientes en Capital Federal), se puede condicionar una elección en Argentina.
Me pregunto: ¿para qué carajo Chávez enviaría esa “enorme” suma para la campaña, en efectivo y por avión? ¿Tan mal anda la informática en EE.UU. que los yanquis aún no conocen las triangulaciones bancarias vía Caimán, Suiza o Uruguay? ¡Pucha, si hasta nuestro Banco Nación las hace desde Nueva York!

Pero además no cabe duda que Cristina le pidió la plata a Chávez para joderlo, nomás, porque no le costaba nada sacarle esas monedas al presupuesto de la SIDE, que ahora no sé cuánto será, pero allá por el 2005 era de 238 millones anuales, y encima no hay que rendirle cuentas a nadie.
Y como no podía ser de otra manera, lo que “confirma” la denuncia del valijero es que “las autoridades venezolanas y argentinas conspiraron para cubrir el asunto y ofrecieron al intermediario U$S 2 millones para que no hablara”. ¿Esos dos palitos verdes se los entregaremos (allá) en una valijita, también? ¿Enviaremos otra maleta para el honorable fiscal de Florida, Estado que posibilitó el fraude electoral que permitió a Bush ser reelecto? ¿Estamos tan esquizofrénicos los argentinos que mendigamos U$S 800.000 para “la campaña” y podemos pagar U$S 2.000.000 por “el silencio”?

Esta vil historia sale a la luz – dice The Washington Post- porque el supuesto estafador Guido Alejandro Antonini Wilson resultó tener doble nacionalidad, norteamericana y venezolana, y tiene domicilio en Florida”. Mire usted que tipo hábil “resultó” ser el Guido. Para las elecciones que vienen en EE.UU. le podemos agregar la nacionalidad argentina, así Lilita, Macri y Rodríguez Saá lo mandan para allá con una valija de Patacones y Lecop (garantizados con dólares truchos) para financiar la campaña de la Hilary, que se anda quejando por falta de plata. Cuando la “vil historia” salga a la luz, descubierta gracias a la investigación periodística del blog de Juancho Martínez, residente en Palangana Frías, provincia de Formosa, pondremos a investigar a Galeano, que con suerte resolverá algo para los comicios del 2037, y “favor” devuelto.

Pero dejemos las boludeces. El verdadero problema, y lo que el “correo para tarados” quiere destacar finalmente dentro de su territorio, es que Kirchner es “un populista que permitió que Chávez utilizara la Argentina como escenario para demostraciones antinorteamericanas”, y que el “supuesto plan de la administración Bush para controlar la Argentina” es una demostración más de la típica paranoia mestiza sudamericana ya que, como todos deberíamos saber, jamás los Estados Unidos han intervenido en América Latina ni lo volverán a hacer.

Se pregunta el periodista del importante pasquín si “la Argentina se está convirtiendo en una colonia de Venezuela”, y nos endilga semejante interrogante a “muchos argentinos”. Tiene razón. No cabe duda que para muchos argentinos es preferible ser una colonia de Estados Unidos, y estoy convencido que para el Washington Post eso es absolutamente correcto, lógico y positivo para nosotros, ya que nos permitiría civilizarnos de una vez por todas y dejarnos de joder con las teorías populistas que tanto mal nos han hecho, pese a los esfuerzos de los yanquis que tanto nos quieren.

En fin, que las noticias dan para lo que dan, que cuando la opereta se la manda el “Clarín” suele ser mucho menos obvia, que las pelotudeces para consumo interno del medio pelo yanqui estupidificado deberían preocuparnos menos, y que es hora de ponerse a laburar para sacar el ispa y el sueño de Patria Grande adelante, antes de que a algún otro yanqui de esos que no publican nada en los diarios, se le ocurra (otra vez) que es hora de enseñarnos como deben funcionar las democracias latinoamericanas.
Argentinos, venezolanos, bolivianos, etc, etc. ¿Porqué no vamos a las cosas?

Enrique Gil Ibarra

2 Comentarios:

A la/s 8:55 p. m., enero 01, 2008, Anonymous Anónimo dijo...

muy buena la nota, el blog, quizas demasiado peronacho para mi gusto, pero bueno...no se si dejamos de ser un hecho maldito, al menos parecemos incorregibles...
un abrazo peronista y M!

 
A la/s 8:33 a. m., enero 02, 2008, Blogger Enrique Gil Ibarra dijo...

Bueno, a lo mejor mientras seamos incorregibles podremos seguir siendo "el hecho maldito...." ;-)
Un abrazo

 

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